Dante presenta una bota gigante hecha de flores en el Festival de las Flores de Polanco

Para esta edición del Festival de las Flores y Jardines de Polanco (FYJA), bajo la temática “El jardín mexicano”, Dante presenta una intervención que parte de la identidad y la transforma en una pieza viva. La propuesta toma como eje la bota Gaela, una de las siluetas más representativas de la marca. En esta ocasión, la pieza se traslada a una escala escultórica y se construye completamente en flor natural, reinterpretando el lenguaje del calzado desde el color, la textura y la vida del jardín mexicano. Más que una instalación floral, la pieza propone una conversación entre diseño, artesanía y origen.

 

Gaela: una bota con raíz mexicana

La bota Gaela parte de una silueta ligada al universo del calzado vaquero, una tipología profundamente conectada con la historia de México. Las botas vaqueras forman parte de una identidad visual que ha cruzado generaciones, territorios y formas de vestir. En Dante, esta referencia no se toma desde la nostalgia, sino desde una mirada contemporánea. Gaela conserva la fuerza de la bota vaquera, pero la traduce a través de proporciones precisas, pieles seleccionadas y detalles que construyen una lectura más actual. Uno de los elementos centrales de la bota es la mariposa bordada en el tubo, un detalle que introduce movimiento y carácter dentro de la pieza. Para el Festival de las Flores en Polanco, este bordado se convierte en un punto de partida para llevar la bota a otro lenguaje: el de la flor natural.

 

 

Una escultura floral inspirada en el jardín mexicano

La intervención de Dante no busca replicar únicamente la forma de una bota. Busca reinterpretarla desde la temática de este año: “El jardín mexicano”. La escultura toma la silueta de Gaela y la construye a través de flores naturales, generando una superficie llena de color, volumen y textura. Cada flor aporta una lectura distinta a la pieza, convirtiendo el calzado en un objeto vivo. En este contexto, el jardín no funciona solo como un espacio decorativo. Se convierte en una metáfora de crecimiento, raíz y permanencia. Un lugar donde la tradición se transforma sin perder su origen.

 

El colibrí: memoria, conexión y buenos deseos

Uno de los gestos más importantes de la instalación es la presencia de un colibrí que toca la punta de la bota. Dentro de la cultura mexicana, el colibrí es entendido como un mensajero. Representa la conexión con quienes ya no están, la transmisión de buenos deseos y la permanencia del afecto más allá del tiempo. En la pieza de Dante, el colibrí no aparece como ornamento. Su presencia construye un punto de contacto entre memoria y presente. Al tocar la bota, lleva consigo la historia, el oficio y el legado de la artesanía mexicana. Ese encuentro resume la intención de la instalación: una pieza que nace desde México, reconoce su historia y la proyecta hacia una visión contemporánea de la moda mexicana.

Artesanía mexicana como legado

En Dante, la artesanía no se entiende únicamente como técnica. Se entiende como una forma de construir identidad. Cada pieza de calzado parte de una relación entre material, forma y ejecución. En el caso de Gaela, esa visión se expande hacia una instalación floral que permite observar el producto desde otro lugar. La bota deja de ser únicamente un objeto de uso y se convierte en un vehículo de historia. Una pieza que habla de origen, de oficio y de la manera en que el diseño mexicano puede expresarse desde distintos formatos. Esta instalación representa la forma en que Dante entiende la moda: una ejecución precisa del diseño hecho en México, capaz de dialogar con el mundo sin perder vínculo con su raíz.

Dante en Polanco: moda mexicana y experiencia de marca

La participación de Dante en el Festival de las Flores y Jardines de Polanco forma parte de una visión más amplia: llevar la marca más allá del producto y construir experiencias que conecten con el usuario desde la percepción, el espacio y la identidad. La boutique Dante Polanco se transforma en un punto de encuentro entre moda mexicana, diseño floral, calzado artesanal y visual merchandising. La fachada se convierte en una extensión del universo de la marca, donde el producto dialoga con el entorno y con la ciudad. En esta edición, Gaela en flor natural invita a mirar el calzado desde otra perspectiva: no solo como una pieza de moda, sino como una expresión de identidad.

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